México: Narcotráfico e incentivos... y sigue la mata dando

Cierta confusión existe respecto los resultados de la operación Xcellerator, dados a conocer ahora. Diversos diarios, en sus portales electrónicos, dan por titular que dicha operación capturó a 755 integrantes y asociados del Cártel de Sinaloa. 

Las notas:

Se puede pensar que los arrestos ocurrieron en un mega operativo simultáneo, de tintes cinematográficos. Pues no. Los arrestos ocurrieron a lo largo de 2 años que ha durado la operación. La DEA asegura que ha desarticulado el brazo operativo en EUA de dicho Cártel, y declara que, en efecto, esto es una guerra. Por otro lado, los recursos del famoso Plan Mérida han sido aprobados. Así que llegará una buena inyección al aparato policiaco-militar que en México combate al narcotráfico.

El asunto que nos motiva en esta entrada se expresa en un par de frases de Leonhart, administradora de la DEA, y que han sido recogidas por la nota en La Jornada:


A su vez, la administradora en funciones de la DEA, Michelle Leonhart, dijo que se trata de un duro golpe contra el cártel de Sinaloa y señaló que el alza en los precios de la cocaína en Estados Unidos muestra el impacto de la ofensiva mexicana contra estas organizaciones delictivas.

Expuso que en los últimos 24 meses ha aumentado el precio de la cocaína en 104 por ciento, mientras que la pureza disminuyó en 34.8 por ciento.


En una entrada previa, habíamos preguntado si la guerra mexicana y estadounidense contra el narco, cuyos resultados ahora se extienden, ya era hora, al vecino norteño, no tendría el resultado imprevisto de aumentar los incentivos que operan en dicha actividad. Para el caso mexicano, preguntábamos también si estos incentivos crecientes no tendrían el resultado no deseado de fortalecer la organización del narco mientras que en el Estado mexicano ocurría lo contrario. Pues bien. Las frases de Leonhart muestran que en efecto hay consecuencias de la lucha mexicana que se hacen sentir en el mercado estadounidense: los precios suben (duplicándose) y la calidad baja. Así que conviene dedicarle un tiempito a organizar nociones para ver, de forma sencilla, qué podría estar pasando, y sirve de excusa para hacer este ejercicio que ya daba vueltas desde hace algún tiempo...

Todo esto es síntoma de dos cosas, al menos: la oferta es muy inestable y la demanda muy inelástica. Inestable porque responde muy fuerte, desplazándose, a choques externos. Inelástica porque el asunto es una adicción. Además, podría pasar que la demanda dependa más del incremento poblacional que del entorno económico, de forma tal que se podría estar desplazando a la derecha incluso cuando hay crisis, o también precisamente porque hay crisis... Pero por efectos de exposición consideremos que la demanda se queda quieta.

La pregunta de la entrada ya comentada se relaciona con ver qué pasa con los ingresos en este mercado. Demanda inelástica y oferta inestable. ¿Cómo quisieramos que fuera la oferta? ¿Elástica o inelástica? ¿Cuál situación puede asociarse con que los golpes al narcotráfico sean eso, verdaderos golpes, y no eventos que acaben trasladando ingreso a los narcos, fortaleciéndolos?

Veámos dos casos extremos para distinguir los efectos que la elasticidad de la oferta puede tener. Primero la oferta perfectamente inelástica: 
... y la perfectamente elástica:

La reducción de la oferta incrementa sin ambiguedades el precio. Debido al supuesto de estabilidad en la demanda, la cantidad distribuida se reduce también (Si la demanda estuviera creciendo, como de hecho podría suceder, la cantidad distribuida podría incluso aumentar asociándose a incrementos mayores en los precios. Esta es una posibilidad que hay que considerar). 

En el caso de la oferta inelástica, la traslación de la curva provoca pérdida social neta (ingresos y excedentes que se dejan de percibir) igual a E+D. Con la oferta 1, el excedente de los productores es C+D. Con la oferta 2, es B+C. Los consumidores gozaban un excedente igual a A+B+E y ahora sólo igual a A. Hay una transferencia de ingresos de los demandantes a los oferentes. El dibujo muestra que, con una traslación adecuada de la oferta y con una elasticidad de la demanda lo suficientemente baja, los ingresos de los productores pueden de hecho aumentar (es decir, casos en los que B>D no son imposibles). ¿Qué pasa si la demanda se estuviera desplazando a la derecha? La situación sólo empeora: la mejora de los productores puede incluso quedar asegurada. Sólo escenarios en que ocurren reducciones significativas en la demanda los productores pueden quedar peor que antes.

En el caso de la oferta elástica sucede que, por construcción, el excedente de los productores no sólo no cambia, sino que es igual a cero. Además, este escenario se puede asociar con un incremento en los costos de producción medidos por el area debajo de la curva de oferta. Con la oferta 1, los costos de producción son C+D. Con la oferta 2, estos son B+C. Así que desplazamientos adecuados de la oferta pueden elevar los costos de producción incluso cuando se está distribuyendo una cantidad menor que antes. Los consumidores pierden el área B+E: B se va a los productores; E representa la pérdida social neta (que en este mercado particular no sería mucha "pérdida"). En el caso en que la demanda se este deplazando a la derecha, la oferta elástica mantiene el precio constante, por lo que sólo ocurre un aumento del gasto en producción y un aumento del excedente de los consumidores.

¿Dónde nos deja todo esto? Contrario a lo que se piensa, la reciente "guerra" contra el narco, a pesar de estar enfocada en el proceso de oferta, sí afecta a la demanda (aunque no genera desplazamientos directos, ni cambios en su elasticidad): en ambos casos, ocurre una transferencia de excedente (igual al área B) hacia los productores. Y aquí esta la cuestión. Esta transferencia puede más que compensar la pérdida de ingresos ocasionada por el choque derivado de los operativos: si la oferta es inelástica, la transferencia es puro beneficio, y los productores pueden incluso estar mejor que antes; si es elástica, el excedente es por construcción cero, y el choque sólo implica que sea más costoso distribuir la misma cantidad, o incluso cantidades menores. 

La hipótesis de que la guerra contra el narco puede estar de última beneficiándolo es plausible conforme más inelástica sea la oferta, y conforme la demanda se vaya a la derecha. Ojalá que los operativos tengan como consecuencia no sólo desplazamientos de la curva, sino también disminiciones en el valor (absoluto) de la elasticidad. Sin duda, mejores resultados aún se pueden obtener si las acciones se acompañan con reducciones directas en la demanda...