La economía de los narco mercados

Hemos dedicado muy poco al análisis de uno de los problemas sociales más importantes de nuestros días. Apenas dos entradas (aquí y aquí). Así que conviene retomar el asunto. Gerardo Esquivel acaba de colgar un artículo sobre economía y narcotráfico en Nexos, en el que defiende una hipótesis contraria a la del gobierno: La legalización, independientemente de dónde ocurra, llevaría a una convergencia del precio entre EEUU y México, de forma tal que el precio en México se eleve, posiblemente reduciendo el consumo (y no aumentándo, como sugiere el gobierno de Calderón). Esquivel también defendió esa idea en una entrevista previa en WRadio. Escúchenla.

Tesis interesante, aunque me parece un poco aventurada. Hay varios detalles que vale la pena comentar. Enunciemos primero tres de los aspectos de su argumento con los que concuerdo.

  1. Esquivel acierta al mostrar el tamaño de los mercados en Norteamérica. El asunto está guíado por la demanda, y tanto por volumen como por poder adquisitivo es de origen estadounidense, y en EEUU no se están haciendo las cosas para reducir la demanda, que ha venido creciendo.
  2. El diferencial de precios es, sin duda, una característica fundamental del narco mercado (pero no sólo, como veremos). Aquí una nota de diario con algunos números adicionales y con la posición oficial hasta el momento.
  3. También me parece acertado repetir que la mariguana produce un 60% del tamaño del mercado. Atacando este mercado, que puede ser el más fácil de legalizar, se reduce el poder de los cárteles. La legalización de la mariguana, por tanto, puede ser estrategia ganadora.
Ahora veamos 4 argumentos que yo creo son imprecisos:

  1. El diferencial de precios entre México y EEUU, aunque existe, no es exclusivo al narco mercado. Más aún, la suposición que hay precios únicos entre commodities no es muy precisa. Tal vez vendrían buenos los ejemplos (¿en qué está pensando, concretamente?). El problema no es que haya precios diferenciados y que por tanto hay que buscar convergencia. No creo que una convergencia perfecta sea posible -si es apenas posible para una Big Mac o un iPod.... El problema es otro, y se llama arbitraje. Es decir, en la medida en que los precios sean diferentes por mérito propio (para cubrir precios de transporte y otras "fricciones"), pues no habrá oportunidad de arbitraje, y el incentivo del que habla Esquivel no existe. En la medida en que el diferencial de precios sea mayor a lo que las "fricciones" generan, entonces hay posibilidades de arbitraje y, por tanto, de mercado negro. El objetivo es, entonces, reducir las oportunidades de arbitraje, no igualar los precios (no hay lugar para la confusión: puede haber cero incentivo al arbitraje ante precios diferenciados cuando éstos son resultados de costos asociados a esas "fricciones"). Es una diferencia conceptual, medio payasona si quieren, pero creo que es relevante, pues sugiere que la solución es institucional (eliminemos y castiguemos los incentivos del arbitraje), como creo que lo es, en lugar que oscuro resultado de las "fuerzas del mercado" (convergencia de precios a la commodities)...

  2. La legalización en EEUU. Esquivel supone que legalizando en EEUU ocurre una expansión de oferta en EEUU, y que por tanto el precio bajaría. No estoy necesariamente de acuerdo. No veo cómo la legalización pueda suponer sí o sí dicha expansión. ¿Qué entendemos por legalización si no es control de la oferta por parte del Estado? ¿Estará pensando Esquivel en un mercado competitivo? El meollo del asunto de la legalización de las drogas es el control gubernamental de la oferta por parte del Estado (directa o indirectamente, a través del instrumento regulatorio que mejor les parezca). Una vez controlada la oferta, las relaciones cotidianas entre precios y cantidades que se capturan en nuestros artefactos (curvas de oferta, de demanda, etc.) pueden ya no cumplirse (o puede que sí, pero no es un a-priorismo, no está claro pues). Al controlar la oferta, el Estado puede aumentarla, reducirla, anularla, etc etc, al tiempo de fijar los precios arriba, abajo, en medio, etc. Es una decisión política, no es resultado de millares de acciones en el mercado. Con todo, el objetivo principal de la legalización es evitar que los excedentes de mercado los siga capturando el conglomerado de cárteles. Ese es el asunto económico fundamental de la legalización. La legalización debe tener la intención de capturar o eliminar el excedente del productor y de castigar o minimizar, no de maximizar, el excedente del consumidor (como sucede con el mercado del tabaco en EEUU). Así que no puede ser solución equiparable al mercado competitivo, en la que la expansión de la oferta reduce o elimina el excedente del productor y maximiza el del consumidor (que es lo que parece estar detrás del argumento de nuestro distinguido miembro del bloguetariado, pero esa es suposición mía :o)...La legalización debe producir un mercado intervenido, ampliamente intervenido. Me parece que los equilibrios de los modelos de manual no resultan adecuados para pensar la economía normativa de los narco mercados.

    El impacto en México: Lo que me parece que ocurriría con una legalización en EEUU en la que el Estado tome por completo el control de la oferta -por tanto comprándole cero a los cárteles mexicanos y creando una clase productora bajo un esquema controlado y similar al que ya existe para la producción de carácter médico- es  lo contrario a lo que dice Esquivel: el mercado mexicano se inundaría, lo que revive la hipótesis del gobierno relativa a la reducción del precio. Ahora, no nos colguemos de la lampara: ¿Que pasa con el consumo? Bueno, la duda no es sobre si aumenta, seguro lo hará. Pero ¿cúanto? Con frecuencia se dice que la demanda por drogas es muy inelástica, por lo que se puede suponer que no aumentaría mucho. La monumental caída del precio y la inelasticidad de la demanda llevaría sí o sí a que los cárteles pierdan ingreso, pierdan poder... Tendríamos que imaginarnos un tremendísimo aumento del consumo para sustituir por cantidad lo que pierden por precio, y tal aumento puede ser poco probable. Recuerden las cifras de consumidores de drogas de la nota de El Universal allá arriba: 0.5 millones en México contra 30 millones en EU, y ya no hablemos del precio y el poder adquisitivo. Esa diferencia da un "buffer" para modificar el supuesto de la elasticidad de la demanda: a lo mejor incluso el argumento se sostiene asumiento niveles "normales" de elasticidad. Pongamos, exagerados, que los consumidores mexicanos suben a 1 millón. Nunca de los nuncas ese aumento podrá reponer la pérdida del mercado que la legalización en EEUU les supone a los cárteles. ¡Les dan en la torre! ¡Pierden! Caput.

  3. La legalización en México. Si legalizamos la mariguana en México, dice Esquivel, el precio subiría porque la demanda aumentaría (los pachecos en EEUU y Canadá vendrían para acá a surtirse). Eso depende de muchas cosas, pero principalmente de si hay posibilidad de arbitraje (es decir, de si el examen de costo-beneficio permite que los consumidores se paguen el viaje -el del avión- para venirse a suplir, etc.). ¿Qué tal si la legalización en México pasa por que el Estado de buenas a primeras ponga un precio en México equivalente al que existe en EEUU?  Esto es posible dado que el Estado controlaría la oferta, fijando precios y cantidades. Entonces dicho aumento de la demanda no ocurre. El precio mexicano sube, sí, convergiendo incluso, si quieren, pero no se debe al aumento de la demanda, sino, de nuevo, a mera decisión de política, arbitraria y discrecional. En caso contrario, si el precio después de la legalización es menor en Mx que en EEUU, y en la medida en que el arbitraje sea posible, entonces se puede dar lo que él llama "el efecto Cancún" en la entrevista a wRadio: se encarece el mercado nacional. Si. De acuerdo. Pero me parece que este es un resultado un tanto periférico al asunto central: ¿quién produce la droga si se legaliza?

    Con todo, la legalización en México es mucho más complicada que en EEUU. ¿Por qué? No sólo por el problema del Estado de derecho y cosas así, sino porque la droga de hecho se produce en nuestro país, y entonces habría que ganarle por incentivos a los productores hoy establecidos, los cárteles: Pensemos que el Estado legaliza y controla la oferta creando una clase de productores de suerte tal que le compra cero a los cárteles nacionales. Para que esa política sea efectiva los productores tienen que preferir trabajar para el gobierno mexicano que para los cárteles. Puede haber una guerra de incentivos, pero me parece que el ganón sería el Estado, dado que puede ir desplazando a los cárteles  haciendo ingeniera entre precio al consumidor y pagos al productor, incluso asumiendo pérdidas a costa del erario o de la deuda -algo que no tienen los cárteles. Este problema no se presenta si la legalización se da en EEUU, pues no hay productores ilegales allá (no de magnitud relevante, vaya).

    Sin embargo, de nuevo, la legalización mexicana tiene éxito de pronóstico reservado porque el mercado mexicano es re chiquito en comparación con el mercado estadounidense, y como el gobierno mexicano solo supliría al mercado mexicano, los cárteles podrían abandonar la producción para el mercado doméstico y enfocarse al mercado estadounidense. El éxito global de la legalización en México dependerá aún de la policía: de su efectividad de encontrar, arrinconar, y capturar a los productores ilegales.

  4. La legalización no debe buscar volver a los narcotraficantes empresarios legales!!!! No!!! Los señores son asesinos, delincuentes, etc. ¿Cómo puede ser eso opción? Son los productores, los rancheros, los que cultivan, los campesinos, pues, los que tendrían que ser empleados por el Estado, no los administradores. 
Moraleja en lista: Hay que poner los puntos sobre las íes:
  • El problema no son los precios diferenciados. Éstos existen por todos lados. El problema es la oportunidad del arbitraje. 
  • Los modelos sencillitos de oferta y demanda pueden ser muy útiles para comprender cómo funciona el narco mercado, para hacer economía positiva, de descripción, de entendimiento. En esta bitácora se han explorado antes. Mucho mejor si se acompañan de las magnitudes que les corresponden. La legalización, por otro lado, no se tiene que analizar exclusivamente con esas herramientas: es una acción de política, y se requiere una que sea arbitraria y discrecional; no se trata de generar mercados competitivos sobre los que se puedan hacer predicciones con modelitos de pizarrón y de manual, sino de un mercado administrado e intervenido profundamente, cuyo funcionamiento no tiene por qué ajustarse a priori al de un mercado de oferta y demanda con pendientes positiva y negativa, por ejemplo. Es más un asunto de economía normativa, donde el Estado tome las riendas del mercado, siguiendo criterios políticos, de salud pública, culturales, etc., no exclusivamente económicos. 
  • Las interrogantes de la economía de la legalización son de economía política: ¿quién produce? ¿quién consume? ¿como se fijan precios y cantidades? Estos aspectos están casi ausentes en el artículo de Esquivel, periféricamente analizados...
  • La legalización no es equivalente si ocurre en México o en Estados Unidos como sugiere Esquivel (i.e., la mencionada convergencia de precios). Dichos resultados dependen de las magnitudes (el mercado mexicano es chiquititito con relación al de allende la frontera norte, por lo que el efecto doméstico en precios y cantidades pueden no impactar el conjunto) y de las acciones particulares de política.

    La legalización en Mx puede generar el "efecto Cancún" y la predicción de Esquivel (encarecimiento del precio en Mx) tendría base sólida.

    La legalización en EEUU tendría el impacto de provocar una reducción masiva del precio en Mx (efecto contrario al sugerido por Esquivel), y se vería como la solución más efectiva (lamentablemente no muy plausible políticamente)...

  • El enfoque de la legalización es meramente político, de medidas de política vaya, arbitrario y discrecional, aunque nunca sin dejar de lado la administración de los incentivos microeconómicos que una medida u otra implica. No nos debe interesar generar "equilibrios" en este mercado intervenido, sino soluciones que tengan sentido de salud pública y seguridad ciudadana. El acuerdo final es que sí, a final de cuentas, el narco mercado debe administrarse como lo que es: un problema de salud pública.

  • [No es intención contradecir al Profr. Esquivel solo por contradecirlo. Es uno de los pocos que se han aventado a hacer economía de los narco mercados, y es estupendo. Con él a veces estamos de acuerdo y a veces no, como es normal. El objetivo del post es pensar sus argumentos hasta el final, e ir depurando las hipótesis de trabajo...]