"Nos va a matar de hambre el gobierno..." Sobre paternalismo y descentralización

"No hubo trabajo, estuvo cabrón..."
Esta nota 
contrasta en tono y contenido con esta otra

En una se critica la labor del gobierno para hacer frente a la crítica situación
En otra se premia la labor del gobierno para hacer frente a la crítica situación...¿Cuál es cuál?

Yo pensé en aprovechar en esta entrada el comentario del pescador yucateco para lanzar una crítica al paternalismo mexicano. Me parece que México es una sociedad acostumbrada a que papá gobierno le resuelva sus problemas. No somos una sociedad acostumbrada a tomar las riendas de la cosa, capaz de auto-organizarse de forma paralela al gobierno (las excepciones son demasiado pocas). Somos una sociedad que pide su independencia del gobierno en lo que le conviene (pagar impuestos y otras libertades) pero que no se quiere separar en otras (papá gobierno debe proveer, papá gobierno debe fijar los precios de mis mercancías, papá gobierno debe hacerme competitivo). Nos gustan las soluciones centralizadas en unas cosas y las descentralizadas en otras. No nos aventamos a la descentralización. No damos ese paso. Es posible pensar que ese paternalismo no nos ayuda en nada. 

Pero al ver la nota me dí cuenta que lo que dice el pescador tiene sentido desde su punto de vista. Trabajar todos los días por el equivalente a 5 o 6 dólares hace que cualquier turbulencia vuelva cualquier situación precaria en una de emergencia. Lo único que le diría al pescador, con riesgo altísimo de caer en clichés baratos, es que no es papá gobierno el responsable de mejorar su situación, sino la sociedad toda, incluyendolo a él. Y dejen decirlo con los conceptos que los economistas (tan odiados) tienen: su situación mejora no si el impuesto al diésel se va pa allá o pa acá. Si situación mejora cuando el costo de oportunidad de su tiempo se eleva sustancialmente. Una manera de elevar el valor de dicho costo es elevando la productividad general en la economía, lo que implica no sólo disponibilidad de capital y recursos (algunos, tal vez, provenientes del gobierno en forma de infraestuctura, por ejemplo), sino una reforma sustancial del tejido social (que incluya, sí o sí, una reforma educativa de fondo. La riqueza del país no está en el subsuelo marino ni en Pemex, sino en sus aulas.) Para ello, las relaciones sociales deben dejar de estar mediadas por ese paternalismo central y comenzar a resolverse más por sí mismas, de forma descentralizada...